Dolor de rodilla en niños en crecimiento: Cuándo preocuparse y cómo puede ayudar la fisioterapia
Durante el crecimiento, es habitual que algunos niños y adolescentes se quejen de dolor en las rodillas, sobre todo si practican deporte. Esto preocupa mucho a los padres que empiezan a consultar a médicos. En la mayoría de los casos no se trata de una lesión grave, sino de dolores relacionados con el crecimiento y la actividad física, pero es importante conocer cuándo conviene consultar y cómo puede ayudar la fisioterapia.
¿Por qué aparece el dolor de rodilla en niños?
El cuerpo del niño cambia constantemente. Los huesos crecen más rápido que los músculos y los tendones, lo que puede generar tensiones en las zonas de inserción.
Esto, sumado al deporte, los saltos o los entrenamientos intensos, puede provocar molestias o incluso lesiones típicas del crecimiento, como:
• Síndrome de Sinding-Larsen-Johansson: dolor en el polo inferior de la rótula.
• Dolor femoropatelar: sensación de pinchazo o molestia al subir escaleras o tras estar mucho tiempo sentado.
Cómo ayuda la fisioterapia
La fisioterapia infantil tiene un papel clave en la evaluación, tratamiento y prevención de estos dolores.
El tratamiento se adapta a la edad, el nivel de actividad y el tipo de molestia, e incluye:
• Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para equilibrar las tensiones musculares.
• Trabajo de control postural y propiocepción, mejorando la alineación de rodilla, cadera y tobillo.
• Educación en el movimiento y en la carga deportiva, para evitar sobreentrenamiento.
• En fases dolorosas, técnicas manuales suaves y medidas antiinflamatorias para aliviar los síntomas.
• Estudio de la estática postural del niño, si presenta aumento en las curvaturas de la espalda, rotación de algún miembro inferior por tensiones musculares desiguales, evaluación de la mordida, etc
El objetivo no es solo calmar el dolor, sino acompañar el crecimiento del niño de forma saludable, ayudándole a moverse sin molestias y prevenir recaídas.
Cuándo consultar
Conviene acudir al fisioterapeuta o al pediatra si:
• El dolor persiste más de unos días o aumenta con la actividad.
• Hay inflamación o cojera.
• El niño evita apoyar la pierna o limita su movimiento.
Una valoración temprana permite actuar a tiempo y evitar que el dolor limite su actividad diaria o deportiva.
En resumen
El dolor de rodilla durante el crecimiento es frecuente, pero no “normal”. Con un diagnóstico adecuado y un tratamiento fisioterápico adaptado, los niños pueden seguir creciendo y disfrutando del movimiento sin dolor. En Fisioterapia Barón te proponemos un plan de tratamiento personalizado, realizado por un fisioterapeuta experto en fisioterapia pediátrica, siempre tras una valoración inicial.



