Hinchazón abdominal después de comer: ¿puede ser SIBO?
Comes con normalidad y a los pocos minutos notas la tripa hinchada como si hubieras comido el triple. Te pasa casi cada día, y ya has empezado a evitar ciertos alimentos "por si acaso". Si esto te suena, no eres la única persona a la que le pasa — y no siempre es "que tienes un estómago delicado".
A veces, detrás de una hinchazón abdominal persistente hay algo con nombre propio: el SIBO, sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado.
¿Qué es el SIBO?
El intestino delgado normalmente tiene poca cantidad de bacterias, a diferencia del intestino grueso. Cuando esa población bacteriana crece más de lo que debería en el intestino delgado, esas bacterias fermentan los alimentos antes de tiempo, generando gas en exceso. El resultado más habitual: hinchazón abdominal, sobre todo después de comer, que muchas veces empeora a lo largo del día.
¿Qué otros síntomas puede dar?
• Hinchazón y distensión abdominal, especialmente postprandial.
• Gases y molestias digestivas frecuentes.
• Alteraciones del ritmo intestinal (diarrea, estreñimiento, o alternancia entre ambos).
• Sensación de digestiones pesadas o lentas.
• En algunos casos, cansancio o dificultad para absorber ciertos nutrientes.
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se hace principalmente con un test de aliento (medición de hidrógeno y metano tras la ingesta de un sustrato), aunque el diagnóstico definitivo lo establece siempre tu médico digestivo. Si sospechas que puedes tenerlo, es importante no autodiagnosticarte ni eliminar grupos de alimentos por tu cuenta antes de la valoración.
¿Qué papel tiene la nutrición?
Una vez identificado el SIBO (o mientras se estudia), la alimentación es una pieza clave del manejo: existen pautas nutricionales específicas que ayudan a reducir la fermentación excesiva y los síntomas asociados, siempre de forma pautada y temporal, con el objetivo de reintroducir alimentos progresivamente, no de eliminarlos para siempre.
En resumen
Si la hinchazón abdominal es algo que te acompaña casi a diario, merece la pena valorarlo, no normalizarlo. En nuestra consulta de nutrición para patologías digestivas trabajamos este tipo de casos en coordinación con tu médico digestivo cuando es necesario.
Puedes pedir cita llamando al 665 89 18 83 o a través de nuestra página de Nutrición.