La primera revisión de fisioterapia pediátrica: por qué merece la pena en las primeras semanas
Cuando nace un bebé, las revisiones de rutina las hace el pediatra y la matrona. Sin embargo, hay aspectos del desarrollo físico del recién nacido, como la movilidad del cuello, la forma de la cabeza o el movimiento de brazos y piernas, que un fisioterapeuta pediátrico puede valorar con una mirada específica. Una revisión en las primeras semanas no significa que algo vaya mal: significa detectar a tiempo lo que sí puede estar empezando a ocurrir.
El pediatra y el fisioterapeuta miran cosas distintas
La revisión del fisioterapeuta no sustituye ni duplica la del pediatra: son dos miradas que se complementan.
• El pediatra controla el crecimiento, el peso, la alimentación, las vacunas, el desarrollo general, la salud del corazón, pulmones y órganos, y descarta problemas médicos.
• El fisioterapeuta se centra en el sistema musculoesquelético y el movimiento: cómo se mueve el cuello, cómo es la forma de la cabeza, cómo usa los brazos y las piernas y si existen asimetrías o tensiones que pueden pasar desapercibidas en una revisión pediátrica general.
Por eso es importante que el bebé pase por ambas revisiones: cuello, cabeza y extremidades son justo las zonas en las que la valoración del fisioterapeuta aporta más información.
Por qué las primeras semanas son tan importantes
El cráneo del recién nacido es blando y maleable, algo imprescindible para atravesar el canal del parto, pero también lo hace sensible a las presiones prolongadas. Si un bebé pasa muchas horas apoyado siempre en el mismo lado de la cabeza, esa zona puede ir aplanándose poco a poco.
Además, la posición dentro del útero, un parto prolongado o instrumental, la gemelaridad o la prematuridad pueden dejar al bebé con cierta tensión en la musculatura del cuello y una preferencia por girar siempre hacia el mismo lado. Las primeras semanas y meses son la etapa de mayor plasticidad craneal, y por eso es cuando las medidas preventivas y los tratamientos son más eficaces.
Qué se valora en la primera revisión
La revisión es suave, tranquila y adaptada al bebé, y suele realizarse con los padres presentes. El fisioterapeuta observa y explora:
• La cabeza: su forma, vista desde arriba y desde atrás, para detectar zonas planas, asimetrías o una oreja más adelantada que la otra.
• El cuello: la movilidad hacia ambos lados, si existe preferencia al girar la cabeza, inclinación o tensión muscular (posible tortícolis).
• Los brazos y las piernas: la movilidad de hombros, codos, caderas, rodillas y pies, si el bebé mueve ambos lados por igual y si existe alguna limitación o diferencia entre ellos.
• El tono muscular y la simetría entre ambos lados del cuerpo.
• Los movimientos espontáneos del bebé y cómo se coloca cuando está boca arriba y boca abajo.
• Cómo se acomoda en las tomas y si muestra más comodidad en uno de los lados.
Esta valoración complementa los controles del pediatra con una mirada centrada en el movimiento, la postura y el desarrollo motor.
Qué deformidades se pueden prevenir
La más frecuente es la plagiocefalia posicional, el aplanamiento de una zona del cráneo, que suele asociarse a una tortícolis muscular congénita, es decir, a la dificultad del bebé para girar el cuello hacia un lado. También puede aparecer una braquicefalia, con aplanamiento de toda la parte posterior de la cabeza.
Cuando se detecta pronto la tendencia (antes de que la deformidad sea marcada), un cambio de posturas y unas pautas sencillas pueden bastar para evitarla. Si ya hay cierto aplanamiento, el tratamiento temprano ofrece mucho mejores resultados. Puedes ampliar información en nuestra entrada sobre la plagiocefalia posicional en bebés.
Cuándo hacer la primera revisión
No hay que esperar a ver un problema. Lo recomendable es hacerla durante las primeras semanas de vida y, idealmente, antes de los 2 o 3 meses. Con prematuros, partos instrumentales o gemelares, o si has notado alguna asimetría, conviene adelantarla.
Señales que no conviene esperar a revisar
Pide cita sin esperar si observas que:
• Tu bebé gira casi siempre la cabeza hacia el mismo lado o le cuesta girarla hacia el otro.
• Hay una zona plana en la parte trasera de la cabeza o una oreja más adelantada que la otra.
• Inclina la cabeza hacia un lado o parece tener el cuello rígido.
• Llora o se molesta cuando intentas girarle la cabeza hacia un lado.
• Siempre se queda mejor en una postura y rechaza la contraria.
Si todo está bien: pautas sencillas para casa
Aunque la revisión salga bien, hay costumbres que ayudan a proteger la cabeza y el desarrollo de tu bebé:
• Aprovechar el tiempo despierto y vigilado, boca abajo (tummy time), adaptando la duración a su edad y tolerancia.
• Alternar el lado en el que se coloca en la cuna y la dirección en la que mira.
• Limitar las horas en hamaca, capazo, trona o silla del coche cuando no se viaja, y variar las posturas durante el día.
• Cogerle en brazos y portearlo en posiciones diferentes.
Si se detecta algo: tratamiento temprano
Cuando la revisión detecta una asimetría, tortícolis o preferencia postural, el tratamiento combina fisioterapia y osteopatía pediátrica: técnicas suaves, trabajo postural, estimulación y pautas para los padres. Lo más habitual es que el bebé evolucione muy bien, sobre todo cuando se actúa en los primeros meses. Si ya has notado algún cambio, te explicamos qué hacer si tu bebé tiene plagiocefalia.
En resumen
Una primera revisión de fisioterapia pediátrica es una manera sencilla de acompañar el desarrollo de tu bebé desde el principio y de actuar antes de que una asimetría se convierta en una deformidad. En Fisioterapia Barón contamos con fisioterapeutas y osteópatas pediátricos con máster universitario oficial. Si tienes dudas, escríbenos o pide cita online.